El terremoto de magnitud 7.5 en la escala de Richter que sacudió este martes con fuerza el centro y sur de México ha dejado al menos seis muertos y varios heridos en el estado de Oaxaca, despertando los peores fantasmas de los trágicos sismos de 2017 en plena pandemia del coronavirus.

Las ondas también se sintieron en Puebla y en Ciudad de México (CDMX), donde todavía las ruinas y los traumas del temblor de hace tres años son una pesadilla cotidiana para muchos de sus habitantes.

Aunque el terremoto de este martes fue mayor en magnitud que el del 19 de septiembre de 2017 sus efectos en la capital y en otros lugares donde se sintió fueron considerablemente menores que entonces.

Hace tres años, más de 300 personas perdieron la vida solo en la CDMX, donde decenas de construcciones se vinieron abajo y donde todavía quedan solares y edificios vacíos con paredes rajadas como señales inequívocas de la tragedia.

Y si bien este martes zonas sísmicas capitalinas como La Roma y Condesa vieron otra vez temblar sus estructuras nada tuvo que con el caos y la destrucción de hace tres años.

Más allá de la magnitud

Según explica a BBC Mundo Xyoli Pérez Campo, directora del Servicio Sismológico Nacional de México, cada sismo es diferente y varios factores inciden en su potencial destructivo, en el que la magnitud es solo uno de ellos.

“Hay elementos más allá de la magnitud que deciden al final cuán devastador será un sismo, o sea, en su intensidad”, comenta.

“La magnitud, con la que nos referimos al tamaño, al área que se rompe, a la energía que se libera, es uno ellos, pero no el único”, agrega.

De acuerdo con la experta, otro de los elementos es la distancia de los lugares habitados al punto donde tuvo su epicentro el temblor: mientras más cercano mayor será la destrucción.

“Por ejemplo, el sismo del 7 de septiembre de 2017 fue de magnitud 8,2, la intensidad en la zona epicentral fue mucho más alta. Pero la intensidad que percibimos en la Ciudad de México fue mucho menor que el de hoy porque nos encontramos mucho más lejos”, comenta.

“Si lo comparamos con el del 19 de septiembre, que tuvo una magnitud más pequeña, liberó menos energía en la zona epicentral y por tanto se notaron menos efectos en esa área que el de esta mañana. Sin embargo, en la Ciudad de México, por la cercanía y otra serie de factores fue más destructivo que el que ocurrió hoy”, agrega.

Los dos grandes sismos de 2017, señala, ocurrieron en la Placa de Cocos, en dos fallas completamente diferentes, una en el centro de México y la otra en la zona del golfo de Tehuantepec.

“El de esta mañana tuvo lugar en una zona donde hacen contacto la Placa de Cocos y la Placa de Norteamérica. Se les conoce a estos eventos como sismos interplaca o de subducción y son diferentes a los de hace tres años”, agrega.

En ese sentido, señala que la profundidad a la que ocurre el sismo también puede implicar que se sienta con más o menos fuerza.

Pérez Campo indica que otro de los elementos que será decisivo en el potencial destructivo de un terremoto es la propia geología del lugar donde ocurre.

“Podemos tener dos localidades a una misma distancia, pero una tiene condiciones geológicas que permiten que las ondas pasen sin ningún problema, por tanto los daños serán menores. Mientras que la otra tiene una geología que hace que las ondas se acumulen o que reverberen y que por tanto experimente una sacudida más violenta”, señala.

Piscina ubicada en la terraza de un edificio se desborda por el fuerte movimiento

Fue precisamente en el barrio Colonia Roma, próximo al centro de esta urbe, donde se captaron las imágenes de la piscina echando agua hacia el exterior.

Las escenas están tomadas desde abajo de un edificio, y se ve que desde la terraza del mismo cae el agua como una cascada que sobrepasa las barandas de la azotea. El video fue difundido por varias cuentas de Twitter, incluyendo la de la cadena de radios mexicanas ADN 40.

“La alberca en la parte de arriba de un edificio de la colonia Roma en la Ciudad de México se desbordó ante el sismo magnitud 7.5. Así se vivió el momento”, fue el mensaje con el que la emisora azteca introducía las imágenes.

En la calle se ven varios vecinos, que tuvieron que evacuar las viviendas de la zona tras sonar la alarma que anunciaba el sismo.