La periodista dio su versión en el programa que conduce.

La periodista Milagros Leiva se dio un espacio en el programa que conduce para poder esclarecer todas las especulaciones que se han venido manejando ante la viralización de un video en el que ella aparece en una confrontación con algunos policías y militares que cumplían su función ante el Toque de Queda asignado por el Estado de Emergencia dictado en el país.

La periodista visiblemente fastidiada, comentó que salió de Willax Televisión a la hora que termina su programa (entre las 9 y 9:10 de la noche), circulando con todos sus documentos personales y del vehículo que conducía a la mano para poder responder inmediatamente si es que le tocaba ser detenida para fundamentar el por qué estaba fuera en horas que no están contempladas en el Toque de Queda. Milagros Leiva narra que proporcionó todos sus documentos a una mujer policía que iba acompañada de un militar; sin embargo, la joven policía hizo hincapié que la periodista no podía estar circulando porque “no era posible que tenga un programa periodístico después de las 8 de la noche”.

Milagros Leiva mostró todos los documentos que fundamentaban su labor como periodista y su trabajo en el horario que le corresponde en el canal (permisos y demás), no obstante, parece que eso no bastó para convencer a la autoridad sobre el rol que desempeña Milagros, considerando llevarla a la comisaría. La periodista, visiblemente impotente, decidió acercarse a pedir ayuda a los diferentes militares que estaban operando muy cerca del lugar, pero no recibió ayuda. Milagros Leiva admitió en el programa que erróneamente pensó que las autoridades eran miembros de la FAP, por lo que aseguró llamar al General de la mencionada institución para que pueda ayudar a esclarecer el asunto, sin embargo, este le explicó que los agentes uniformados eran militares.

“Yo lo llamé para que les explique qué estaba pasando y que yo sí contaba con el permiso… yo no llamo para que me hagan favores ni para que no me pongan papeletas” enfatizó la periodista.

Los policías, hablando en código, empezaron a quedar cómo es que se procedería con el caso de la periodista.

“Me parece muy injusto que, digan que he puesto resistencia a entregar mis documentos cuando la policía que me interrogó los tenía en su mano, lo único que me faltaba era el SOAT, que yo lo tengo electrónico”.

El general de los militares pudo acceder a llamar a Milagros Leiva, reconociendo su labor en el medio de comunicación y exigiendo a los policías que esto no ha sido más que un malentendido y dejen por favor circular a Milagros, pues ella contaba con el permiso para ejercer su profesión en el ámbito periodístico.