El Presidente del Congreso de la República, Manuel Merino, negó en el programa Milagros Leiva Entrevista haber chantajeado al saliente Presidente del Gabinete Ministerial, Pedro Cateriano, añadiendo que su intención fue advertir sobre el descontento del Parlamento.

“Yo quería que Cateriano esté advertido sobre la posición de los congresistas” aseveró. “No he chantajeado de ninguna manera a Pedro Cateriano. Le he advertido de una situación que era de público conocimiento”.

Merino apuntó que esperaba que mediante esta advertencia, Cateriano pueda apuntar mejor los temas en su presentación; no obstante, manifestó que la negación a la confianza fue debido a la poco tratamiento y comunicación de estrategias sobre la crisis sanitaria y la reactivación económica.

“El primer pecado de Cateriano es no decir cómo será su estrategia para la pandemia (…) No supo responder cómo vamos a reactivar la economía” puntualizó, agregando que la diferencia entre el expremier Vicente Zeballos y él, es que este primero supo reconocer sus errores y pidió disculpas, acción que según refirió Merino, no realizó Cateriano.

El presidente del Parlamento afirmó que el saliente premier se confió en cuanto a los votos a su favor tendría y que “jamás pensó en el voto en contra”.

“Cuando le tocó hablar a Cateriano le entraron los nervios, perdió su propia confianza”.

Asimismo, Manuel Merino afirmó que el Parlamento no dado ningún obstáculo al Gobierno, y que por el contrario, es el Presidente Martín Vizcarra el que no se ha mostrado interesado en trabajar en conjunto.

“El Presidente Vizcarra no está acostumbrado a gobernar en democracia” enfatizó, calificando el rol del Ejecutivo frente a la pandemia como un “fracaso”. Afirmó también que no existe ninguna intención del Congreso en querer vacar al Presidente, y que su rol es únicamente representar y responder las necesidades de los peruanos.

“El Presidente de la República está asustado de su  propia sombra y quiere culpar al Parlamento”.

Finalmente, descartó considerar la idea de postular a la Presidencia de la República, comentando que ese puesto “no le quita el sueño”.