José Barba: “El problema es Vizcarra”

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El informe de la Contraloría, hecho público recientemente, denunciando a 14 funcionarios del Gobierno Regional de Moquegua, por irregularidades durante la gestión de Martín Vizcarra. El caso más cuestionado es el del hospital de Moquegua, por el cual se adelantaron 67 millones de soles sin que se haya iniciado la obra.

“¿Por qué no están incluidos en el informe de la Contraloría Vizcarra y el ministro Trujillo? Bueno, en la Contraloría dicen que este informe es solo el inicio. Lo cierto es que todo el mundo está pidiendo la renuncia del ministro de Transportes, Edmer Trujillo. El problema es Vizcarra. El obstruccionista es Vizcarra”, señaló José Barba, conductor de ‘Rey con Barba y Tudela’.

Barba afirmó que “ahora entiendo mejor el cierre del Congreso. No me digan que Vizcarra no sabía que el informe de la Contraloría tenía que llegar al Congreso, que ya estaba investigando a su hermano. Si esto llegaba a un Congreso en funciones rodaba la cabeza de Vizcarra”.

Entre tanto, el analista español Román Cendoya manifestó que “lo importante de esto es cómo la historia del rey que estaba desnudo. El presidente está desnudo. Hay una guerra, que no habíamos visto hasta ahora, que se dirige desde miles de kilómetros de distancia”.

“Antes el presidente no luchaba contra la corrupción porque solo era Gobernador regional. En este momento en que se tienen que poner de acuerdo Vizcarra, la fiscal y Gorriti, están distanciados”, añadió Cendoya.

El analista español refirió que “ahora no hay Congreso al cual echarle la culpa y cada 21 días renuncia un ministro. Vizcarra se ha quedado solo en su incapacidad. Quienes eligieron a Vizcarra para que asuma la presidencia, tenían elementos para tenerlo en la mano, lo escogieron porque sabían todo esto. Cuando Vizcarra dice que tiene que luchar contra la corrupción, es porque es corrupto, como pasa en todo el mundo cuando un corrupto dice que lucha contra la corrupción”.

Rafael Rey, a su turno, recalcó que “el pago de 524 millones de soles a Odebrecht y no invocar la cláusula anti corrupción en el caso del gasoducto, permitir que Odebrecht venda todos sus activos y que pueda seguir contratando con el Estado, puede significar perder un arbitraje internacional que nos costaría más de 2 mil millones de dólares”.