FOTO: PCM.

La llegada del presidente del Consejo de Ministros, Guido Bellido -investigado por apología al terrorismo- a la comunidad de Colquemarca, en Cusco, ha generado gran polémica, pues él estuvo ayer acompañado de ronderos campesinos como su seguridad, cuando debió contar con el resguardo policial respectivo en función al cargo público que ejerce.

Esta obligación está estipulada en la ley orgánica de la Policía Nacional del Perú, y, si bien existe una ley de Rondas Campesinas (Ley N° 27908), en ella solo se reconoce la existencia de estos grupos en torno a sus respectivas comunidades y su accionar consta en dar soluciones a conflictos en sus mismos pueblos, mas no dar seguridad a los funcionarios.

El último domingo, Bellido anunció desde sus redes sociales que iría a este pueblo cusqueño para escuchar los reclamos contra la actividad minera que hay en la zona. Finalmente, consiguió una tregua de 60 días.

En un tuit, el jefe de la PCM afirmó que “el responsable de la seguridad serán los miembros de la Ronda Campesina de las comunidades presentes”. Así, hizo a un lado a los efectivos de la PNP.