El secreto de cleopatra para mantener su piel tersa y suave está en el corazón de Ayacucho y cuesta sólo S/ 10, con ustedes la leche de burra negra considerada el milagro regenerativo según creencia populares, claro. Juanita Leaño, vendedora de leche de burra y cabra, promueve el consumo y uso de la leche de burra negra y de cabra también. En el “rincón” de los muertos, se puede saborear del “Picante de yuyo” un plato ayacuchano.

El postre de los incas, un manjar hecho de patas de res. A solo S/1.50 el más consumido en el mercado Andrés Vivanco, desde hace 30 años, Teresa Mejía es la reina de la patita. Otro punto de la ciudad de Ayacucho, es donde venden cervezas artesanales muy pero muy traviesas. En la iglesia Santa Teresa, las monjas preparan unas agüitas sanadoras, las cuales son buenas para el corazón o para el estrés. Esta ciudad, con gente muy cálida te esperan con los brazos abiertos.

No se pierda esta aventura en el siguiente informe del programa Crónicas de Impacto.