La premier Violeta Bermúdez defendió este jueves la decisión de la administración de Francisco Sagasti de observar la ley que aprobó el Congreso que eliminaba la pensión vitalicia para los expresidentes.

Según dijo a la prensa, esta norma, “en lugar de ayudar a consolidar la figura del jefe de Estado no solo la debilitaba, sino que la pone en cuestionamiento”.

Bermúdez explicó que la iniciativa fue observada por tres motivos, siendo el primero que un expresidente, luego de haber ejercido el cargo, está en una situación complicada para encontrar un trabajo.

“Ha habido algunos afortunados que les pagan una cantidad considerable por conferencias supuestamente, pero hemos visto que esto, en muchos casos, no necesariamente es así”, apuntó.

El segundo motivo, agregó, es que no se puede generalizar y asumir que todos los expresidentes van a actuar de manera incorrecta, a la vez que destacó que actualmente existe una norma que suspende la suspensión vitalicia cuando un exmandatario es acusado constitucionalmente.

La tercera razón, finalizó la jefa de la PCM, es que no se podía dejar en desprotección a un expresidente, pues solo tendría seguridad en sus dos primeros años después de dejar el cargo.

Finalmente, Violeta Bermúdez sostuvo que la ley en cuestión no eliminaba del todo la pensión, sino que podía convertirse en pensión de gracia para un expresidente, si el Congreso así lo decidiese, lo cual podía prestarse a arbitrariedades.