Argentina retorna a la cuarentena estricta hasta el 17 de julio

Endurecerán la cuarentena para Buenos Aires en esta nueva etapa, se buscará restringir el tránsito al máximo, se cerrarán los comercios no esenciales y no se podrá salir a correr. Será por dos semanas a partir del próximo miércoles.

Tras un encuentro de debate público y privado, el presidente de Argentina, Alberto Fernández; el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, acordaron en el reforzamiento de la cuarentena para contener la expansión del coronavirus y aplacar la curva de contagios en el área metropolitana de Buenos Aires

Esta nueva etapa comenzará el 1 de julio y terminará el 17. En total, son 10 días hábiles, ya que hay dos fines de semana y dos días feriados. Se trata de una vuelta a la fase 1, aunque con algunas variantes: se mantienen la apertura de bancos y las salidas recreativas para los niños. En la Capital y el Gran Buenos Aires solo abrirán los comercios esenciales y no habrá salidas deportivas. Las industrias ubicadas en el conurbano también quedarían exceptuadas, ya que cumplen protocolos sanitarios y de transporte específicos.

El objetivo central de la decisión es bajar la circulación de gente, esencial para intentar disminuir el nivel de contagio. La clave, según coincidieron en el encuentro que duró casi tres horas, será el férreo control sobre el transporte público, aunque no adelantaron cómo y quiénes estará autorizados a utilizar trenes, colectivos y subterráneos.

Los especialistas recomendaron respetar los protocolos, disminuir el uso del transporte público, pero no volver atrás con las salidas con los chicos en los fines de semana, como viene ocurriendo en la Ciudad de Buenos Aires desde hace más de un mes.

En términos generales, esta nueva fase de aislamiento restringido, similar a las semanas posteriores al primer anuncio de cuarentena que se dio el 19 de marzo pasado, implicará limitar los permisos de circulación del personal esencial, aumentar los controles en las calles y reducir drásticamente la circulación de gente en el transporte público.