Jaime De Althaus: “Estamos en una guerra creada por el adelanto de elecciones”

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“La antropología no tiene las herramientas para entender la crisis política generada por la propuesta de adelanto de elecciones”, fue la primera declaración de Jaime De Althaus, durante una entrevista en ‘Combutters’.

Para el periodista y antropólogo, la propuesta del Ejecutivo es lo que originó una nueva crisis política o en todo caso contribuyó a extenderla. “Hay congresistas que dicen que la salida a la crisis es adelantar las elecciones pero la crisis ha sido generada por el pedido de adelanto de elecciones. Lo que había antes del 28 de julio era una comunicación agresiva, pero debajo de esa agresión verbal había un entendimiento en lo económico. El propio ministro Oliva ha dicho que se lleva muy bien con el Congreso. Hay discrepancias en educación, pero eso no justifica un adelanto de elecciones”.

“Estamos en una guerra creada por el adelanto de elecciones; mientras unos justifican la cuestión de confianza para cerrar el Congreso, otros investigan a Vizcarra buscando la vacancia presidencial. No quieren que haya acuerdo. El diálogo ha nacido petardeado”, agregó De Althaus.

El analista político mostró su preocupación al afirmar que “el adelanto de elecciones va a generar una serie de problemas. Los partidos van a reclutar a cualquiera que pase por la calle. Habrá más de 40 candidatos a la presidencia. No aplicarían las reformas, como las de las elecciones primarias obligatorias. Los partidos van a llegar sin plan de gobierno, va a ser una improvisación total”.

Sobre la violencia desatada en las regiones del sur, por el tema minero, De Althaus señaló, en el programa de Willax Televisión, que “es una minoría tira piedra, que amenaza autoridades. En Islay cobran cupos en las noches a los comerciantes”.

De Althaus manifestó que antropológicamente es difícil definir la corrupción. “La corrupción es parte del sistema. Como se ha definido hay hasta una tipología de la corrupción. Aquí en el Perú somos particularmente autodestructivos. Hay un problema de gestión en este gobierno y como casi todo funciona con corrupción, los funcionarios tienen miedo de ejecutar, porque terminan denunciándolos por temas administrativos menores. A eso hay que sumarle el enredado sistema de contrataciones”.

“Por ejemplo, lo que pasa en la reconstrucción del norte, no avanza, se cobraba 10 % de coima; ahora ese porcentaje ha pasado a la Contraloría para la labor controladora. La Contraloría observa la obra y finalmente esta no se ejecuta”, añadió el periodista.

Sobre las denuncias contra el presidente y la falta de transparencia en torno a la situación de la empresa que tiene con su hermano y contratos que habría realizado con Odebrecht, De Althaus confesó que “a mí me llegó la versión que Vizcarra, al dejar el Ministerio de Transportes, pidió que lo nombren embajador porque necesitaba un sueldo”.